Cómo pedir que te devuelvan dinero sin convertirlo en un momento incómodo
Luis Zunzunegui, fundador de HEY!Money ·
Para pedir que te devuelvan dinero, un buen punto de partida es un mensaje privado que indique la cantidad, el motivo y una fecha concreta. Por ejemplo: «Hola Ana, ¿me pasas los 30 € de la cena del sábado antes del viernes?». Un mensaje así es claro, no culpa a nadie y deja espacio para responder. Pero tener claras las palabras no siempre hace fácil enviarlas.
Has pagado la cena, comprado unas entradas o adelantado el dinero de un viaje. Queda una parte por devolver y llega la pregunta: ¿lo recuerdo hoy o espero un poco más?
En una encuesta exploratoria encargada por HEY!Money, el 46% de los encuestados dijo haber pospuesto o evitado una primera petición de devolución porque le resultaba incómoda.[1] La situación consultada podía ser un préstamo o la parte pendiente de un gasto compartido con familiares, pareja o amigos.
Las respuestas permiten observar una dificultad cotidiana que merece atención: el esfuerzo de pedir que te devuelvan algo que ya has pagado.
Pedir dinero a un amigo: lo que encontramos en la encuesta
El 71% había tenido alguna devolución o gasto compartido pendiente durante los últimos doce meses. Les preguntamos por su situación más reciente.
Entre quienes habían vivido esa situación:[2]
- El 65% pospuso o evitó pedir la devolución por incomodidad.
- El 62% tuvo que recordarlo o insistir al menos una vez; el 24% lo hizo varias veces.
- El 45% pospuso o evitó un nuevo recordatorio porque le resultaba incómodo volver a pedirlo.
Son respuestas a preguntas diferentes: una misma persona puede aparecer en varias de esas cifras. Tampoco significan que todas renunciaran al dinero. La encuesta preguntaba por retrasar o evitar una petición, no por dar una deuda definitivamente por perdida.
Las cantidades pequeñas también pueden resultar incómodas
No hace falta pensar únicamente en préstamos grandes. El cuestionario incluía expresamente importes pequeños, como la parte de una pizza, una comida o un pedido.
Entre quienes indicaron que su situación más reciente implicaba menos de 50 euros, el 69% había pospuesto o evitado pedir la devolución por incomodidad.[3]
Este resultado describe a ese grupo concreto. No demuestra que las deudas pequeñas sean más incómodas que las grandes. Sí muestra que, entre quienes respondieron, la dificultad también aparecía cuando el importe era reducido.
Un gasto puede ser pequeño y seguir mereciendo una conversación clara sobre cómo repartirlo.
Hablar de dinero y pedir una devolución son situaciones distintas
En la misma encuesta, el 60% había hablado de devoluciones o gastos compartidos durante la semana anterior. Además, el 68% recordaba que el dinero había aparecido, aunque fuera brevemente, en al menos tres de sus últimas diez conversaciones con personas cercanas.[4]
Esto último es una estimación de memoria: no medimos conversaciones reales ni el tiempo dedicado a cada tema. Pero las respuestas dibujan un contexto reconocible. El dinero aparece en las conversaciones cotidianas y, para parte de los participantes, pedir una devolución sigue siendo incómodo.
Cómo recordar una deuda a un amigo con un mensaje claro
Estas propuestas son consejos prácticos de comunicación; no son métodos cuya eficacia hayamos probado en la encuesta.
1. Indica cuánto queda pendiente y de qué gasto viene
Un mensaje concreto evita que la otra persona tenga que buscar o adivinar la cantidad.
Por ejemplo:
«¡Hola! Quedan pendientes tus 18 € de la cena del viernes. ¿Puedes pasármelos esta semana?»
Es un ejemplo orientativo, no el testimonio de una persona encuestada. Puedes adaptar el tono a vuestra relación manteniendo la cantidad y el motivo.
2. Propón una fecha y deja espacio para responder
Si no habíais acordado cuándo devolver el dinero, puedes plantearlo ahora:
«¿Te viene bien devolverlo antes del viernes? Si necesitas otra fecha, dime y lo dejamos apuntado».
En nuestra encuesta, el 13% de quienes habían tenido una situación de devolución no había acordado un plazo.[2] Establecerlo permite tener una referencia compartida para el siguiente recordatorio.
3. Si necesitas insistir, vuelve al acuerdo
Un segundo mensaje puede centrarse en lo pendiente y preguntar por la fecha:
«Te recuerdo los 18 € de la cena. Habíamos quedado en esta semana. ¿Sigue viniéndote bien o necesitas cambiar la fecha?»
Conviene distinguir entre un olvido, una discrepancia sobre el importe y una dificultad para pagar. La encuesta no permite saber cuál de esos motivos explica cada devolución pendiente.
4. Lleva un registro de lo pagado y lo pendiente
Cuando hay varios gastos o personas, anotar quién pagó, cuánto corresponde a cada uno y qué se ha devuelto ofrece una referencia común. Puede ser una nota, una hoja de cálculo o una herramienta para gestionar gastos compartidos.
Por qué existe HEY!Money
HEY!Money está diseñado para llevar el control de quién debe qué y facilitar el envío de recordatorios. Puedes registrar una deuda o un gasto compartido y elegir cómo enviar un HEY cuando quieras recordarlo.
El dinero se devuelve fuera de la app, mediante Bizum, transferencia o efectivo. HEY!Money no mueve tu dinero ni necesita tus claves bancarias. La persona que recibe el recordatorio no necesita instalar la aplicación. Puedes consultar cómo funciona en la web de HEY!Money.
La encuesta ayuda a entender por qué trabajamos en este problema. No demuestra que usar la app garantice cobrar ni que elimine la incomodidad. Nuestra propuesta es ofrecer un lugar donde registrar lo pendiente y una forma de enviar el recordatorio cuando decidas hacerlo.
¿Tienes un gasto pendiente de repartir o una devolución que recordar? Añade tu primera deuda en HEY!Money.
Preguntas frecuentes sobre pedir dinero pendiente
¿Cómo pedir a un amigo que me devuelva dinero?
Puedes empezar con un mensaje privado que incluya el importe, el gasto y una fecha propuesta. Si no puede pagar entonces, pide una fecha alternativa que ambos tengáis clara.
¿Cómo recordar una deuda sin sonar agresivo?
Describe lo pendiente y el acuerdo que teníais, sin atribuir intenciones. «Quedan 18 € de la cena, ¿puedes pasármelos el viernes?» expresa una petición concreta.
¿HEY!Money cobra el dinero por mí?
HEY!Money te ayuda a registrar deudas y enviar recordatorios. El pago se realiza fuera de la app, por el medio que acordéis. No garantiza la devolución.
Notas y metodología
- Encuesta exploratoria encargada por HEY!Money y realizada el 1 de octubre de 2026 mediante Google Forms a 100 adultos residentes en España, reclutados voluntariamente en Prolific. Todos confirmaron ser mayores de edad y residentes en España. Se remuneró la participación con £0,75. Las diez respuestas de un piloto previo se excluyeron. No se aplicaron cuotas ni ponderaciones: el 62% se identificó como hombre, el 37% como mujer y el 1% como persona no binaria u otra identidad; el 59% tenía entre 18 y 34 años y el 38% residía en Madrid. La muestra no es representativa de la población española y no corresponde atribuirle un margen de error nacional. El 46% inicial y el 71% referido a situaciones durante el último año se calculan sobre el total de 100 respuestas. ↩
- Las preguntas sobre la devolución más reciente se hicieron únicamente a quienes habían tenido una devolución o gasto compartido pendiente durante los últimos doce meses (71 participantes). Sobre esa base, 46 pospusieron o evitaron pedirla (64,8%, redondeado al 65%); 44 recordaron o insistieron al menos una vez (62,0%); 17 varias veces (23,9%, redondeado al 24%); 32 pospusieron o evitaron otro recordatorio (45,1%); y nueve no acordaron un plazo (12,7%, redondeado al 13%). Los porcentajes de distintas preguntas no se suman. ↩1 ↩2
- Cruce exploratorio realizado después de recoger las respuestas: 27 de los 39 participantes cuya situación más reciente implicaba menos de 50 euros pospusieron o evitaron pedir la devolución (69,2%, redondeado al 69%). Es un subgrupo pequeño y el resultado no demuestra que los importes pequeños generen más incomodidad que los grandes. ↩
- Porcentajes calculados sobre las 100 respuestas. El 60% declaró haber hablado de devoluciones o gastos compartidos en la semana anterior. El 68% recordó menciones al dinero en al menos tres de sus últimas diez conversaciones. El 9% no pudo estimarlo y se mantuvo en la base de cálculo. Se trata de recuerdos declarados, no de conversaciones observadas; el 68% no representa la proporción de todas las conversaciones que tratan sobre dinero. ↩